Matias Maroevic es de Lanus, la zona sur del conurbano bonaerence, estudio en la ecuela municipal de bellas artes rigolleau en berazategui y en el centro cultural rojas con Alberto goldestein y Guillermo Bueno. Reside y trabaja en Buenos Aires, su obra pertenece a colecciones nacionales y del exterior.

Expuso en galerias de Buenos Aires como apetite, wallrod, sac, planeta cubico, espacio eclectico, correo tosto, ray ban urban arts, arsenal fabric, mtv wear, y en diversos espacios, como Niceto, il ballo del matone, caracas, y sus publicaciones en San Miguel de Tucuman y Buenos Aires en la feria del libro de autor documental y en diverzas ferias de publicaciones independientes.

Fue director de la fotogalería del proyecto planeta cubico de 2008 a 2011 y hoy es a cargo del proyecto remiseria taller, taller de fotografia, laboratorio y estudio fotografico.

Pc suck | fotografia | 15 x 20 cm | Buenos Aires, 2010

La serie pc suck, es un work in progres de 3 años  de fotografias  hogareñas, estar  dentro del instante  siendo parte de la obra, haciendo un autorretrato de lo cotidiano.

En buena parte de la historia del arte, los autorretratos que los artistas hacían de sí mismos consistían en la representación de su propia figura, ya sea de cuerpo entero o sólo de su rostro. Utilizado como carta de presentación ante la sociedad, uno de sus principales fines era permitir que los potenciales clientes evaluaran las habilidades del pintor comparando el parecido de la imagen con el autor de carne y hueso.

Desde hace un tiempo, y con no poca influencia de la fotografía, las convenciones y reglas tradicionales para lograr un autorretrato se fueron diluyendo.

Los lugares por los que transitamos, las personas que nos rodean, los objetos que nos son imprescindibles, todos estos elementos se convirtieron en signos autorreferenciales que hablan de nosotros, nos describen y definen en algunos casos mucho mejor y con mayor profundidad de lo que tan solo nuestra apariencia podría conseguir.

un recorrido autobiográfico mediante fotografías que se corren del género tradicional del autorretrato, pero que sin embargo nos abren la puerta a una interioridad más intensa y vasta.

la sensación de tomar el lugar de un flaneur, que en vez de recorrer a la deriva las ciudades modernas, al estilo de Baudelaire, se introduce en la vida de una persona que nos permite inmiscuirnos en ella. Con la culpabilidad de un vouyeur, que sin querer queriendo espía una vida ajena, deambulamos entre sus lugares, que contradicen el espíritu de entretenimiento con el que se supone fue concebida

Extractos del texto de la curadora evelin sol, sobre la obra de matias mertoevic.

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